El Parlamento Europeo rechaza un acuerdo ómnibus para flexibilizar las normas de sostenibilidad y diligencia debida
- Los legisladores europeos votaron 318 a 309 para rechazar el paquete de simplificación Ómnibus que habría recortado los requisitos de información y diligencia debida.
- La votación secreta reveló profundas divisiones dentro de la coalición centrista que respalda el plan de la Comisión Europea.
- El rechazo retrasa las conversaciones con los gobiernos de la UE y añade incertidumbre para las empresas que se preparan para el cumplimiento de la CSRD y la CSDDD.
Lo que fue rechazado
El Parlamento Europeo ha rechazado por un estrecho margen un compromiso sobre su posición negociadora para el paquete Omnibus I de la Comisión Europea, una propuesta destinada a simplificar y reducir las obligaciones de información corporativa y de diligencia debida en todo el marco de sostenibilidad de la UE.
La votación (318 en contra, 309 a favor, 34 abstenciones) devuelve la iniciativa a las comisiones del Parlamento y pospone las conversaciones previstas con el Consejo y la Comisión.
Lo que propuse en ómnibus
Introducido en febrero de 2025 en virtud de la iniciativa de la Comisión “agenda de simplificación”, El proyecto Ómnibus I buscaba aumentar la competitividad reduciendo las cargas de información que debían soportar las empresas.
Propuso cambios amplios a la Directiva sobre presentación de informes de sostenibilidad corporativa (CSRC), la Directiva sobre diligencia debida en materia de sostenibilidad corporativa (CDSD), la taxonomía de la UE y el Mecanismo de ajuste en frontera del carbono.
Para la CSRD, el paquete habría elevado el umbral para informar de 250 a 1,000 empleados y habría añadido un límite de ingresos de 450 millones de euros, eliminando a alrededor del 80 por ciento de las empresas del alcance.
Para el CSDDD, mantuvo el límite de 1,000 empleados adoptado inicialmente en mayo de 2024, pero cambió el foco de la debida diligencia a los socios comerciales directos y limitó las solicitudes de datos a proveedores más pequeños.
¿Por qué fracasó el acuerdo?
El Partido Popular Europeo (PPE), de centroderecha, había negociado un compromiso con los Socialistas y Demócratas (S&D) y Renew Europe para preservar las principales simplificaciones de la Comisión y evitar recortes más profundos exigidos por la extrema derecha.
Sin embargo, el acuerdo se fracturó cuando una parte de los legisladores del S&D y varios miembros de Renew desertaron en la votación secreta.
Tanto los Verdes como La Izquierda votaron en contra, argumentando que los cambios socavarían el marco de sostenibilidad de Europa, mientras que los grupos ECR y Patriotas por Europa se opusieron al texto por no ir lo suficientemente lejos para flexibilizar las normas empresariales.
Reacciones políticas
El ponente del PPE, Jörgen Warborn, dijo después de la votación que el resultado “Muestra claramente que las empresas necesitan claridad ahora” e instó a los legisladores a “Avanzar lo antes posible”.
La presidenta del Parlamento, Roberta Metsola, comentó que el resultado demostró que el compromiso “no fue suficiente para algunos y demasiado lejos para otros”.
La eurodiputada de los Verdes Kira Marie Peter-Hansen calificó el rechazo “un éxito para la democracia”, añadiendo que el Parlamento “no está dispuesto a aprobar automáticamente un acuerdo que debilite el marco de sostenibilidad de Europa”.
Qué pasa después
Debido a que el Parlamento Europeo rechazó el acuerdo ómnibus, los legisladores deben ahora redactar una nueva posición y votarla nuevamente en la sesión plenaria en Bruselas el 13 de noviembre de 2025.
De conformidad con el Reglamento del Parlamento (artículo 72, apartado 3), las enmiendas al expediente se presentarán y votarán antes de que puedan comenzar las negociaciones tripartitas con los gobiernos de la UE. El Consejo ya adoptó su posición el 23 de junio, y las instituciones aún aspiran a finalizar la legislación para finales de 2025.
Hasta que se llegue a un acuerdo final, las empresas que se preparan para cumplir con la CSRD y la CSDDD continúan enfrentando incertidumbre sobre los umbrales de informes finales y el alcance de la diligencia debida.







