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El programa VCS de Verra obtiene la plena elegibilidad bajo la Fase II de CORSIA.

El programa VCS de Verra obtiene la plena elegibilidad bajo la Fase II de CORSIA.

El programa VCS de Verra obtiene la plena elegibilidad bajo la Fase II de CORSIA.

  • El programa Verified Carbon Standard (VCS) de Verra ha sido aprobado por la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) para la segunda fase del Plan de Compensación y Reducción de Carbono para la Aviación Internacional (CORSIA), que abarca el período 2027-2029.
  • Las Unidades de Carbono Verificadas (VCU, por sus siglas en inglés) emitidas por proyectos elegibles ahora pueden ser utilizadas por las aerolíneas para el cumplimiento normativo, con una inclusión ampliada de metodologías como las estufas de cocina y ciertos proyectos de captura de carbono.
  • Esta decisión refuerza el vínculo entre los mercados voluntarios de carbono y la compensación regulada de emisiones de la aviación, reconfigurando la oferta, los precios y los estándares de gobernanza en todo el sector.

Verra obtiene la aprobación de la OACI

Verra anunció que su programa Verified Carbon Standard (VCS) ha sido aprobado por la OACI para su uso en la segunda fase del Plan de Compensación y Reducción de Carbono para la Aviación Internacional, conocido como CORSIA. La aprobación confirma que los créditos emitidos por VCS seguirán siendo válidos para su uso en cumplimiento normativo entre 2027 y 2029, siempre que cumplan con todas las condiciones requeridas.

Esta decisión consolida la posición del Programa VCS como uno de los estándares de carbono más utilizados y fiables a nivel mundial. Asimismo, garantiza la continuidad para las aerolíneas que buscan créditos de carbono creíbles y de alta integridad para compensar sus emisiones durante su transición hacia operaciones bajas en carbono.

La directora ejecutiva de Verra, Mandy Rambharos, afirmó que la aprobación valida años de colaboración para fortalecer la integridad ambiental dentro de los mercados voluntarios, al tiempo que se alinea con los marcos internacionales diseñados para afrontar el desafío climático global.

Criterios de elegibilidad y alcance

Según los criterios de la OACI, solo las Unidades de Carbono Verificadas de proyectos que comenzaron a generar créditos a partir del 1 de enero de 2016 y que representan reducciones o eliminaciones de emisiones ocurridas entre el 1 de enero de 2021 y el 31 de diciembre de 2029, podrán utilizarse en la segunda fase de CORSIA.

La última decisión también elimina varias restricciones impuestas durante los períodos de aprobación anteriores. La OACI ha levantado su anterior exclusión de las metodologías para proyectos de eficiencia energética y cambio de combustible en aplicaciones térmicas, como las que utilizan estufas mejoradas. El cambio no solo se aplica a la próxima fase, sino que también se ha extendido retroactivamente a la primera fase (2024-2026).

De igual modo, la eliminación de restricciones a ciertas metodologías de captura y almacenamiento de carbono refleja un creciente reconocimiento de las tecnologías de ingeniería para la eliminación de carbono como contribuyentes fiables a la descarbonización a largo plazo. Se espera que estos cambios amplíen el número de proyectos elegibles y mejoren el equilibrio entre las soluciones basadas en la naturaleza y las de ingeniería.

Fortalecimiento de la gobernanza y la integridad climática

La estructura de CORSIA exige que todos los programas aprobados cumplan con estrictas normas de supervisión, transparencia e información para mantener su credibilidad ambiental. El Programa VCS ya incorpora rigurosos procedimientos de verificación, divulgaciones en registros públicos y auditorías externas, lo que le permite cumplir con las exigencias de transparencia y permanencia de la OACI.

Esta aprobación se produce en un momento en que gobiernos e inversores siguen examinando con lupa la calidad y la gobernanza de los créditos de carbono voluntarios. Al alinear el Programa VCS con el mecanismo de cumplimiento del sector de la aviación, Verra pretende fortalecer el vínculo entre los mercados de carbono voluntarios y regulados, una evolución cada vez más crucial para la credibilidad y la escalabilidad de la financiación climática global.

Los analistas del sector señalan que, a medida que crecen los programas de cumplimiento como CORSIA, la línea divisoria entre el comercio voluntario y el regulado de carbono seguirá difuminándose. Los créditos que cumplen con altos estándares de integridad podrían experimentar una mayor demanda y precios más elevados, mientras que aquellos que no se ajustan a los marcos aprobados corren el riesgo de perder relevancia en el mercado.

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Implicaciones para las aerolíneas y los inversores

Para las aerolíneas, la decisión amplía el acceso a créditos de carbono que cumplen con la normativa, manteniendo al mismo tiempo la garantía de una supervisión de calidad. Los equipos de compras aún deben verificar que los créditos tengan la designación CORSIA correcta y cumplan con todos los requisitos de monitoreo e informes.

Para los promotores de proyectos, la ampliación de los criterios de elegibilidad supone una mayor oportunidad para lanzar al mercado una gama diversificada de proyectos, desde iniciativas comunitarias de cocinas portátiles hasta sistemas de captura de carbono. Se espera que los promotores mantengan estándares rigurosos de verificación y registro para conservar su elegibilidad en virtud de CORSIA y los nuevos marcos nacionales vinculados al Artículo 6 del Acuerdo de París.

Es probable que los inversores institucionales y los fondos centrados en criterios ESG también vean este desarrollo como una señal estabilizadora para el mercado voluntario de carbono, ya que refuerza la gobernanza, la rendición de cuentas y la alineación con los marcos políticos internacionales.

Un paso hacia los mercados de carbono integrados

El sector de la aviación sigue siendo uno de los más difíciles de descarbonizar, y la inclusión del programa VCS de Verra en la segunda fase de CORSIA refuerza una herramienta fundamental para la gestión de las emisiones residuales.

En términos más generales, la decisión refleja una tendencia hacia la convergencia entre los mercados voluntarios de carbono y los mecanismos de cumplimiento, donde la transparencia, la integridad y el impacto medible definen la elegibilidad. A medida que los marcos de comercio de carbono maduran, tanto los reguladores como los participantes del mercado se centrarán cada vez más en cómo se verifican los créditos, cómo se distribuyen los beneficios y cómo pueden evolucionar los estándares para lograr resultados climáticos reales a escala global.

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