La UE toma medidas para reducir las normas de información sobre sostenibilidad y diligencia debida para las grandes corporaciones.
• El Parlamento apoya los umbrales que limitan la presentación de informes de sostenibilidad a las empresas con una facturación superior a 450 millones de euros y 1,750 empleados.
• Las obligaciones de debida diligencia se han limitado a las empresas con más de 5,000 empleados y una facturación de 1.5 millones de euros, lo que reduce los costes de cumplimiento en las cadenas de suministro.
• Las negociaciones con los gobiernos de la UE comienzan el 18 de noviembre, preparando el terreno para una importante reestructuración de la arquitectura ESG corporativa de Europa.
El Parlamento Europeo ha votado a favor de simplificar drásticamente las obligaciones de la UE en materia de informes de sostenibilidad y diligencia debida corporativa, impulsando un paquete que limitaría el alcance de la normativa únicamente a las mayores empresas que operan en la UE. Esta votación prepara el terreno para una negociación decisiva con los gobiernos de la UE a finales de este mes, en un contexto de creciente presión para equilibrar la supervisión climática y social con las preocupaciones sobre la competitividad en el panorama empresarial de la región.
Un importante replanteamiento de la información corporativa de la UE
Con el apoyo de la mayoría de los miembros del Parlamento Europeo, la propuesta redefine quiénes deben informar sobre su desempeño ambiental y social. Los nuevos umbrales elevan el punto de entrada a empresas con más de 1,750 empleados y una facturación anual superior a 450 millones de euros, reduciendo así el número de empresas sujetas a la divulgación obligatoria de información conforme a la taxonomía de la UE y las normas de sostenibilidad relacionadas.
Las normas revisadas también reducirían el nivel de detalle cualitativo en las plantillas de informes y pasarían de ser obligatorias a voluntarias las divulgaciones específicas de cada sector. Los proveedores más pequeños serían los principales beneficiarios, ya que las grandes empresas ya no podrían solicitar información que exceda los estándares voluntarios. Los legisladores argumentan que esta revisión elimina la duplicación y reduce la sobrecarga de informes en las cadenas de valor, que ya se enfrentan a múltiples obligaciones de la UE.
Este cálculo político refleja una preocupación más amplia: que la carga regulatoria está frenando el apetito inversor en un momento en que Europa intenta fortalecer la competitividad industrial, expandir sectores estratégicos como la fabricación de tecnologías limpias y reducir la dependencia de proveedores extranjeros.
La debida diligencia se centró en las corporaciones más grandes.
La postura del Parlamento también reduce el alcance de las próximas normas de diligencia debida. Solo las empresas con más de 5,000 empleados y una facturación superior a 1.5 millones de euros estarán obligadas a evaluar y mitigar los riesgos para las personas y el medio ambiente. Incluso para estas empresas, las obligaciones se orientan hacia un enfoque basado en el riesgo que les permite recurrir a la información pública y existente siempre que sea posible.
Fundamentalmente, las empresas ya no tendrían que elaborar planes de transición para alinear sus modelos de negocio con el Acuerdo de París. Las sanciones por incumplimiento recaerían en la jurisdicción nacional, en lugar de en la aplicación de la normativa a nivel de la UE, y las empresas declaradas responsables estarían obligadas a indemnizar íntegramente los daños y perjuicios conforme a la legislación nacional.
Para los líderes empresariales, la arquitectura revisada sugiere un entorno de cumplimiento más ágil y flexible. Para los inversores, indica una posible divergencia entre los regímenes nacionales de aplicación de la ley, lo que añade complejidad a las evaluaciones de riesgo ESG transfronterizas.
Un nuevo portal digital para centralizar los requisitos de la UE
Para facilitar la navegación por el cambiante ecosistema de informes de la UE, los legisladores han solicitado un portal digital específico que ofrezca acceso gratuito a plantillas, directrices e información relevante para las obligaciones de sostenibilidad. Este portal coexistiría con el Punto Único de Acceso Europeo y tiene como objetivo reducir la carga administrativa, especialmente para los operadores transfronterizos que deben cumplir con marcos de divulgación de información superpuestos.
Esta medida refleja el reconocimiento de que incluso las normas simplificadas de la UE siguen siendo extensas y que la infraestructura digital será esencial para mantener la visibilidad del cumplimiento a medida que evolucionen los requisitos de información.
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Incidentes políticos y expectativas de la industria
El eurodiputado sueco Jörgen Warborn, quien dirige el expediente dentro del Comité de Asuntos Jurídicos del Parlamento, dijo:La votación de hoy demuestra que Europa puede ser a la vez sostenible y competitiva. Estamos simplificando las normas, reduciendo costes y ofreciendo a las empresas la claridad que necesitan para crecer, invertir y crear empleos bien remunerados.

La propuesta forma parte del paquete de simplificación Omnibus I de la Comisión, presentado a principios de este año. La reducción de la burocracia se ha convertido en una de las principales prioridades del Parlamento, y los legisladores están acelerando el trabajo en múltiples expedientes para satisfacer las demandas de los grupos industriales de obligaciones ESG más predecibles y menos onerosas.
Lo que los ejecutivos e inversores deberían tener en cuenta
De concretarse, estos cambios reestructurarían el marco de información sobre sostenibilidad de la UE, centrándolo en un grupo más reducido de grandes empresas y modificando las expectativas de transparencia y rendición de cuentas en los mercados de capitales. Para las empresas globales que operan en la UE, los umbrales revisados podrían reducir la exigencia de cumplimiento, pero el riesgo de fragmentación entre los regímenes nacionales de diligencia debida podría requerir una planificación jurídica y de gobernanza más rigurosa.
Para los inversores, especialmente aquellos con carteras que abarcan empresas europeas de mediana capitalización, la reducción de los requisitos de divulgación puede limitar el acceso a datos de desempeño ESG consistentes, lo que podría complicar la alineación con marcos como SFDR y estándares globales de referencia.
El camino hacia el acuerdo
Las negociaciones entre el Parlamento y los gobiernos de la UE comienzan el 18 de noviembre, y ambas instituciones pretenden completar la legislación antes de finales de 2025. El resultado determinará cómo Europa equilibra la ambición climática con la competitividad durante un período de incertidumbre económica y de intensificación de la regulación global.
De tener éxito, este paquete representaría una de las reconfiguraciones más significativas del panorama de la sostenibilidad corporativa en Europa desde la introducción de las normas de información obligatoria. El acuerdo final determinará cómo evoluciona la supervisión de los criterios ESG en una región que sigue influyendo en la definición de estándares globales y en los flujos de inversión.







