Perspectivas de los CEO de KPMG para 2025: Los líderes del sector energético recurren a la IA para impulsar el crecimiento y la sostenibilidad
• El 84% de los directores ejecutivos del sector energético son optimistas sobre el crecimiento a mediano plazo, frente al 72% en 2024.
• El 65% considera que la IA generativa es una prioridad de inversión principal, aunque la ciberseguridad y la ética plantean barreras para su adopción.
• El 82% cree que la IA puede acelerar la reducción de emisiones y los objetivos de eficiencia energética.
La confianza aumenta en medio de la volatilidad del mercado
A pesar de la inflación, la volatilidad de la cadena de suministro y las regulaciones cambiantes, los directores ejecutivos de los sectores de energía, recursos naturales y productos químicos (ENRC) son cada vez más optimistas sobre el crecimiento y la transformación impulsada por la tecnología, según KPMG. Perspectivas de los directores ejecutivos del sector mundial de energía, recursos naturales y productos químicos para 2025.
La encuesta reveló que el 84 % de los directores ejecutivos confía en las perspectivas del sector a medio plazo (frente al 72 % en 2024), impulsadas por la resiliencia de la demanda tanto de combustibles fósiles como de energías renovables, y la creciente inversión en almacenamiento de energía, redes inteligentes y captura de carbono. Casi ocho de cada diez mantienen una visión positiva de las perspectivas de su propia empresa, aunque la preocupación por la inflación y la volatilidad comercial está moderando el entusiasmo en algunos sectores de la industria química.
La percepción sobre fusiones y adquisiciones ha virado hacia un pragmatismo cauteloso. Solo el 36% de los ejecutivos prevé cerrar operaciones de alto impacto este año, frente al 58% en 2024, mientras que el 55% anticipa una actividad moderada, lo que indica una transición hacia una expansión mesurada y una disciplina de capital.
La IA se vuelve central en la estrategia energética
La inteligencia artificial ha evolucionado de un proyecto piloto experimental a una prioridad para los directivos. El 65 % de los directores ejecutivos del sector energético considera la IA generativa entre sus principales áreas de inversión, un aumento de 12 puntos porcentuales respecto al año pasado, y el 72 % planea asignar entre el 10 % y el 20 % de su presupuesto a iniciativas de IA en los próximos 12 meses.
Las expectativas de retorno de la inversión (ROI) se están acelerando: dos tercios de los directores ejecutivos esperan retornos mensurables en un plazo de uno a tres años, en comparación con solo el 15 % hace un año. La adopción también se está expandiendo hacia sistemas de IA con agentes (capaces de tomar decisiones de forma autónoma), donde el 51 % de los encuestados espera impactos operativos transformadores.
Sin embargo, persisten los desafíos. Las preocupaciones éticas (55%), la infraestructura de datos fragmentada (49%) y la complejidad regulatoria (47%) siguen obstaculizando la implementación a gran escala. Las amenazas a la ciberseguridad siguen siendo una prioridad: el 64% de los directores ejecutivos citan el fraude, el 59% se preocupa por el robo de identidad y la privacidad de los datos, y el 51% considera los ciberataques como riesgos críticos.
El talento se convierte en la próxima frontera
A medida que la IA transforma las operaciones y acelera la automatización, la estrategia de talento se ha convertido en una prioridad fundamental. El 40 % de los directores ejecutivos están renovando y mejorando las competencias de los puestos afectados por la IA, mientras que el 31 % está adaptando la formación para superar la brecha generacional en los equipos técnicos. Solo el 18 % de las empresas ofrece actualmente formación en IA a nivel empresarial, lo que deja una importante brecha de capacidades.
Para cerrar, casi tres cuartas partes de los directores ejecutivos priorizan los programas de retención y reciclaje para talentos con alto potencial. Sin embargo, el 43 % aún identifica la escasez de habilidades como su mayor obstáculo, especialmente en puestos de ingeniería en petróleo, gas y minería. La competencia de empresas tecnológicas que ofrecen salarios más altos y condiciones flexibles agrava el desafío.
Los hallazgos sugieren que el capital humano, y no el hardware, determinará el ritmo de la transformación digital. Las empresas que combinan la fluidez de la IA con la adaptabilidad de su fuerza laboral probablemente liderarán la siguiente fase de productividad y descarbonización del sector.
ARTÍCULO RELACIONADO: ESG más allá del cumplimiento normativo: perspectivas de KPMG Canadá
El papel cada vez más importante de la IA en la estrategia climática y ESG
Ante la intensificación de la disrupción climática y el escrutinio regulatorio, los líderes energéticos están posicionando la IA como una herramienta para la resiliencia operativa y la sostenibilidad. El 27 % de los directores ejecutivos cita ahora los riesgos relacionados con el clima como un factor determinante en la estrategia empresarial, más que en cualquier otro sector encuestado.
Si bien el 62 % confía en alcanzar los objetivos de cero emisiones netas para 2030, solo el 38 % integra plenamente las métricas ESG en la asignación de capital, y más de la mitad admite que sus planes de sostenibilidad no cumplen las expectativas de las partes interesadas. Aun así, se está consolidando el papel de la IA en el avance del desempeño ESG.
El 82 % de los directores ejecutivos cree que la IA puede reducir directamente las emisiones y optimizar el consumo energético mediante la gestión predictiva de la red, la monitorización en tiempo real y el análisis de la eficiencia. Casi tres cuartas partes ven su potencial para mejorar la modelización del riesgo climático y fundamentar las decisiones de inversión. Sin embargo, la gobernanza empresarial sigue siendo un punto débil: solo el 26 % expresa una gran confianza en sus estructuras de supervisión ESG.
Sin embargo, el 79% de los encuestados dice que la IA mejorará la calidad de los datos relacionados con la sostenibilidad y la confiabilidad de su divulgación, un paso crucial a medida que los inversores y los reguladores exigen informes más verificables.
La conclusión de los altos ejecutivos
Las perspectivas para 2025 refuerzan un cambio decisivo en la visión del sector energético sobre el crecimiento y la resiliencia. Los directores ejecutivos están reequilibrando la cautela a corto plazo con la convicción a largo plazo, invirtiendo en IA y en la capacidad humana como motores gemelos de la transformación.
A medida que se expande el potencial de la IA (desde la optimización de la red hasta el mantenimiento predictivo y el análisis climático), la gobernanza y la transparencia determinarán si la tecnología acelera o socava los objetivos de sostenibilidad corporativa.
Para los inversores y los responsables políticos globales, el mensaje es claro: la transición energética ya no se trata solo de la elección de combustibles. Se trata de datos, inteligencia y el capital humano capaz de guiarlos hacia un futuro digital y con bajas emisiones de carbono.







